Campanas

Cuando las campanas eran una forma de comunicación proporcionaban seguridad y compañía a la ingente población que vivía aislada. Hoy en día, son muy pocos los que escuchando el sonido de una campana son capaces de interpretarlo, pero no hace tanto tiempo, las campanas eran el reloj de pulsera de nuestros abuelos, el sistema de alarma, el toque de queda, el despertador cada mañana y el calendario de las fiestas.

Este lenguaje lo aprendían los niños desde muy pequeños y podía llegar a ser su salvación en caso de peligro. Era un sistema codificado, una comunicación universal que era compartida por individuos locales y extranjeros de paso en las distintas comunidades. Actualmente no hay ningún medio de comunicación capaz de llegar un espectro de individuos tan amplio.

Relación de toques

  • Toques para la oración: Además de los empleados en los monasterios y que marcaban la vida de los monjes, estaban los usados en los pueblos para indicar el inicio del día, su mitad y su fin.
  • Toques civiles: Avisaban de fuegos, personas perdidas, agrupación de ganados comunales, reunión de vecinos, invasión, llegada del señor, etc.
  • Toques para misa: Calendario laboral anual, marcación de los días de fiesta y de descanso.
  • Toques de difuntos. Avisaban de la pérdida de una persona de la comunidad. Llegaban a indicar si era hombre, mujer, niño e incluso su posición social.
  • Toques de protección contra las tormentas. No eran precursoras sino que tenían un carácter protector.
  • Toques extraordinarios. Visitas de personalidades tanto religiosas como seglares (reyes, príncipes, etc.)
  • Toques para abrir y cerrar las puertas de la ciudad.
  • Toques para comenzar y terminar la jornada.
  • Toques para prohibir andar por las calles sin antorchas. Este es un ejemplo más del control que tenían las campanas sobre la actuación individual. 

Para llegar a compilar tantos mensajes, había una amplia gama de tañidos, cuyos nombres son:

  • A rebato. Es un toque rápido y desorganizado que avisa de un peligro.
  • Ángelus. Tres golpes de campana más un grupo final de 9, 12 ó 33 golpes. Se tocaba a las 6 de la mañana, a las 12 y a las 6 de la tarde.
  • Ánimas: Se ejecutaba a la puesta del sol. Era un modo de no olvidar a los fallecidos.
  • Clamor. Un toque pausado realizado en la noche de ánimas.
  • Concejo. Se ejecutaba desde una campana situada en los ayuntamientos ó concejos y que tenía un sonido característico.
  • Difuntos. Sonido lento y continuado que informaba de la defunción de una persona. En muchos casos también se ejecutaba mientras se llevaba al difunto al cementerio.
  • Fuego. Era un toque específico.
  • Queda. Marca el final del día y el cierre de las puertas de la ciudad.
  • Repique. Toque alegre de ritmo vivo propio de los días festivos.
  • Nublo. En días próximos a la recogida de la cosecha se ejecutaba este teñir para ahuyentar las tormentas y que estas no perjudicaran la labor de recolección.
  • Vísperas. Un toque para llamar a los oficios el día de las Fiestas Mayores de la Iglesia.



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